La obesidad ha irrumpido como una de las mayores preocupaciones de la salud pública mundial. Se estima que existen 2 billones de personas obesas alrededor del mundo, constituyendo casi un 30 % de la población mundial. Se trata de una enfermedad multifactorial, crónica, asociada a un estado inflamatorio de bajo grado, que, conforme progresa su severidad, los años de vida saludable y la expectativa de vida se deterioran y/o reducen significativamente.
La Organización Mundial de la Salud señala que la obesidad es perjudicial para la salud, pues incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT), como diabetes, enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y algunas afecciones de salud mental como depresión, baja autoestima o discriminación por exceso de peso. Se ha evidenciado que la ingesta de alimentos con alta densidad energética, bebidas azucaradas, la inactividad física y el sedentarismo tienen una relación directa con la obesidad.
Las personas con obesidad tienen una mayor probabilidad de sufrir estos problemas de salud:
- Glucosa (azúcar) alta en la sangre o diabetes.
- Presión arterial alta (hipertensión).
- Nivel alto de colesterol y triglicéridos en la sangre .
- Ataques cardíacos debido a enfermedad cardíaca coronaria, insuficiencia cardíaca.
- Accidente cerebrovascular.
- Problemas óseos y articulares. Más peso ejerce presión sobre los huesos y articulaciones. Esto puede llevar a osteoartritis, una enfermedad que causa rigidez y dolor articular.
- Apnea del sueño o pausas en la respiración durante el sueño. Esto puede causar fatiga o somnolencia diurna, poca atención y problemas en el trabajo.
- Cálculos biliares y problemas del hígado.
La cirugía bariátrica a cambiado totalmente el manejo de estos pacientes, ya que ayuda en gran medida a reducir el exceso de peso, cambiando la expectativa de vida del paciente con obesidad.
Indicaciones de Cirugía Bariátrica
La cirugía bariátrica en la actualidad está indicada y aceptada internacionalmente por las diferentes sociedades médicas y quirúrgicas en los siguientes casos:
- Pacientes con IMC ≥40 kg/m2, en la que los intentos previos de pérdida de peso por métodos convencionales han fracasado.
- Pacientes con IMC ≥35 kg/m2 con una o más enfermedades asociadas a la obesidad (diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, cardiopatía isquémica, etc.)
- Pacientes con IMC 30-35 kg/m2 con diabetes tipo Il o síndrome metabólico, también pueden tener indicación quirúrgica.
Tipos de Cirugías Bariátrica
Técnicas quirúrgicas más utilizadas en cirugía bariátrica
Son muchas las técnicas quirúrgicas para la obesidad existentes, pero la elección de la cirugía más adecuada dependerá del perfil del paciente, de sus características clínicas, comportamiento alimentario, además de la valoración personal del cirujano.
Existen 3 tipos de cirugías para la obesidad:
TÉCNICAS RESTRICTIVAS: Tienen el fin de reducir la capacidad del estómago a través de cambios en la anatomía de éste, produciéndose así una saciedad más temprana y duradera..
TÉCNICAS MALABSORTIVAS: Técnicas que consisten en conseguir mediante modificaciones en el intestino, una menor absorción de nutrientes que la cantidad de alimentos ingerida.
TÉCNICAS MIXTAS: Como podemos descifrar por su nombre, son las técnicas que combinan elementos malabsortivos con restrictivos.
Las técnicas quirúrgicas más utilizadas hoy en día en cirugía bariátrica son la gastrectomía vertical o “manga gástrica” y el by-pass gástrico, ambas con resultados excelentes.
Manga Gástrica
La manga gástrica consiste en la reducción de una gran parte del estómago, aproximadamente un 80% de su volumen, el cual se secciona o corta con sutura mecánica. La pérdida de peso que se produce se debe a la reducción de su volumen y su capacidad, y a que se elimina la porción del estómago donde se produce la Grelina que es la hormona encargada de estimular el apetito.
By pass Gástrico
Se trata de una técnica mixta que produce la pérdida de peso a través de dos mecanismos.
En primer lugar se reduce el volumen del estómago dividiéndolo en dos partes, formando un estómago muy pequeño (40cc aproximadamente) que será el nuevo estómago.
En segundo lugar dividiremos el intestino delgado en dos partes, conectando una de ellas al “nuevo estómago”, reduciendo de esta manera la absorción intestinal y evitando así la asimilación de todo el alimento ingerido.
