La pancreatitis aguda grave ocurre en 15 a 20% de todos los casos de pancreatitis aguda y es una causa importante de morbimortalidad. En contraste a la pancreatitis aguda leve que es de forma autolimitada y con recuperación total, la pancreatitis grave es una entidad devastadora que compromete seriamente la vida del paciente y que en países occidentales su mortalidad oscila entre 25 y 50%.
Uno de los métodos utilizados para remover el tejido pancreático necrótico es el uso de endocámaras para guiar la necrosectomía percutánea. Con tal fin se dilatan los accesos de los drenajes percutáneos de manera que puedan colocarse el videoendoscopio o cámara de laparoscopía y los instrumentos para la remoción del material desvitalizado.
Los resultados son excelentes, ya que demuestran que es un método muy eficaz para evacuar colecciones con gran extensión en el retroperitoneo. La ventaja principal es que disminuye el riesgo y la morbilidad operatoria comparados con la necrosectomía quirúrgica.
En el video presentamos un paciente de sexo masculino, de 50 años de edad, con diagnóstico de Necrosis pancreática infectada al que se le realizó una necrosectomía pancreática percutánea videoasistida previo drenaje percutáneo.
