Los Quistes hepáticos simples son formaciones quísticas micro o macroscópicas que tienen su origen en conductos que durante el desarrollo embrionario pierden su comunicación con el árbol biliar.

La mayoría no requieren tratamiento, deben tratarse solo cuando se tornan sintomáticos, se complican o generan duda diagnóstica. Al ser una patología benigna, el tratamiento debe ofrecer una tasa de morbilidad y mortalidad realmente baja.

La alcoholización percutánea es de primera elección debido a la eficacia y beneficios de esta técnica mínimamente invasiva. Bajo sedación y con control ecográfico se introduce un catéter de drenaje mediante la técnica de Seldinger. Posteriormente a través de dicho catéter se introduce el agente esclerosante, todo en forma mínima invasiva. Los principales beneficios de esta técnica son: rápida recuperación, menor riesgo de complicaciones y se puede realizar con sedación y anestesia local.